Crece el repudio a las tropas de
la ONU
El editor del periódico Opinião Socialista y miembro de
la dirección nacional del PSTU, Eduardo Almeida Neto
hizo un viaje al Haiti del 9 de diciembre al 17 de
diciembre. En su nuevo viaje, Eduardo Almeida notó el
crecimiento del repudio a las tropas de
la ONU. Reproducimos a continuación las
Cartas que él envió desde Haití, relatos diarios sobre
la situación del país y del pueblo negro haitiano.
Cartas de
Haiti II - 'Estoy en casa'
Eduardo
Almeida, directo desde Haití
Un viejo avión a
hélice aterriza en el aeropuerto de Puerto Príncipe.
Estoy de vuelta a Haití, dos años después de la primera
vez que estuve aquí, con una delegación de
la Conlutas.
Como negro, tengo un
enorme orgullo de la historia haitiana. Aquí se dio la
única revolución victoriosa de los esclavos de toda la
historia, que derrotó a los ejércitos de todas las
potencias coloniales de la época, incluyendo España,
Inglaterra y Francia. El aeropuerto se llama Toussaint
Loverture, el gran líder de la revolución, que derrotó a
las tropas de Napoleón.
En el camino del
aeropuerto hacia la ciudad, el choque con la realidad
actual: la miseria en las calles e innúmerables
cuarteles de
la Minustah, la fuerza de ocupación de
la ONU. Haití hoy es de nuevo una
colonia, víctima de una ocupación militar, dirigida por
el ejército brasileño.
Fin de la tarde en
Puerto Príncipe. Una multitud camina por las calzadas
invadiendo las calles. Hombres con prisa, mujeres con
paquetes de ropas en la cabeza. El pueblo negro se va
confundiendo con la noche de la ciudad sin iluminación
en las calles.
En estos dos años
muchas cosas cambiaron. En aquella época, las tropas de
la Minustah eran vistas con simpatía.
Vinieron a aquí mandadas por Bush en una intervención
militar, pero capitalizaban las esperanzas con la
intervención "humanitaria" y la identidad cultural del
pueblo haitiano con el brasileño.
Converso con los
compañeros de Batay Ouvriyé, una organización ligada a
todas las luchas sindicales y populares del país. Hoy el
sentimiento de la población es de odio en relación a la
ocupación militar.
No hubo ninguna
mejora social. Mientras las tropas reprimen duramente
las movilizaciones. Entran en las chabolas de Puerto
Príncipe disparando indiscriminadamente contra todos.
La policía carioca
entra en los morros disparando contra los "sospechosos",
es decir, todos los jóvenes negros. Las tropas
brasileñas en Haiti - como todas las de
la Minustah - hacen lo mismo en los
barrios pobres. Y aquí todos son negros. Existen muchas
denuncias de golpes y de violaciones a las mujeres
haitianas. Pintadas de "Fuera
la Minustah" aparecen en los muros de
la ciudad y son rápidamente borradas.
El gobierno de Lula
está consiguiendo imponer un gobierno neoliberal en
Brasil, engañando los trabajadores, que piensan que
tienen un "aliado" en el gobierno. El engaño de la
"misión humanitaria" en Haiti es todavía mayor. Los
obreros y la juventud brasileña necesitan saber lo que
pasa en Haití. Porque aquí, la farsa acabó.
Camino por las calles
en Petión-ville, un barrio pobre de aquí. Las aceras de
las calles ahora son ocupadas por vendedores ambulantes,
como los vendedores ambulantes de Brasil, que venden de
todo. En las calles oscuras, con
linternas iluminan las mercancías. Los rostros negros
negocian, conversan, ríen, hablan alto.
El pueblo haitiano
está rompiendo con las tropas de ocupación. Y yo me
siento cada vez más en casa.
10/12/2009